Visitar Sergiev Posad | Coleccionando Imanes

Visitar Sergiev Posad

Visita en tren a Sergiev PosadJueves 13 de abril de 2017

El desayuno del hotel comienza a las 8 y a esa hora estamos entrando en el comedor. Es una mesa con todo lo que te puedas imaginar: pastel de zanahoria casero, de arándanos, 5 o 6 tipos de queso diferente, de embutido (de cerdo y de pavo), pastel de queso, cruasanes, diferentes tipos de panes, miel, cereales, zumo, té... El mejor desayuno que he visto nunca. Mañana haré una foto.

Poco más de una hora después salimos a coger el metro, hasta Kolmonoskaya, que es bien bonita (de dos pisos!), y donde se encuentra la estación de tren de Yaroslavska, de donde sale nuestro tren a Sergiev Posad.

Estación de Metro Moscú

En un papel pequeño llevo apuntado el destino del tren (en cirílico, lo cual ayudó mucho) y el horario tanto de llegada como de salida.

Cada billete nos cuesta 164 rublos.

Está lloviendo en todas las direcciones y por supuesto que hace frío, así que esperamos en unos asientos que hay dentro de la estación hasta las 10:22, hora en la que sale nuestro tren de la vía 10.

En tren a Sergiev Posad

El tren es viejo, estilo al que cogimos en Pushkin hace unos días... esta foto es del tren de la vuelta, que tarda menos y los asientos son mejores.

Tren a Sergiev Posad

Aun así, merece mucho la pena elegir este horario.

En los primeros 30 minutos de trayecto se suceden una serie de vendedores ambulantes, ofreciendo fundas de gafas, gafas de cerca, globos, bolígrafos, bolsas de tela plegables, pines... pero no todo son ventas. Cuando aparece un hombre con una caja que resulta ser música ambiental y un amplificador para cantarnos dos canciones rusas con el micrófono al más puro estilo "Tú lo vales", nos damos cuenta de que esto no ha hecho más que empezar.

Y es cierto.

Bebidas, sacos de arroz de los que se calientan en el microondas, calendarios de temas religiosos...

Pero llegamos a un punto en el que los vendedores se agolpan en los espacios entre vagones y van pasando uno detrás de otro: entran, se paran, vocean su mercancía, se va, y acto seguido entra el siguiente.

Se suceden: la mercería: imperdibles, goma elástica, pañuelos, limpia-planchas.

Podología: rascadores, limas, para callos, corta cutículas...

Miscelánea: anteles, una lámpara plegable, calcetines 

Unos cacharros de plástico con forma de mariquita que sirven para colgar los cepillos de dientes (hace la demostración y todo) 
¡¡¡Tijeras de podar!!!!! 

Mapamundis, de moscú, y del sistema solar, plastificados 

Tapetes de ganchillo y manteles

De verdad, haced la ida en este tren. Por cierto que para saber dónde bajar, llevábamos el maps.me y funcionó a la perfección.

Visitar Sergiev Posad por libre


Llegamos puntuales a Sergiev Posad, y seguimos el mapa que guardaba en el móvil, dando quizás algo más de vuelta que si hubiéramos seguido al resto de turistas que se bajaron en esa parada…. Hace igual o peor que en Moscú. 


Hay que bajar a un riachuelo, cruzarlo por un pequeño puente, subir unas escaleras, bajar por otras para cruzar la carretera por debajo, y en lo que te quieres dar cuenta (unos 10 min), estás en el monasterio.


Visita en tren a Sergiev Posad

Es gratis todo, y hay mucho monje, monja (300 alberga el monasterio), chino y tienda de souvenirs.

Visita en tren a Sergiev Posad

Visita en tren a Sergiev Posad

Visita en tren a Sergiev Posad

Visita en tren a Sergiev Posad

El monasterio de la Trinidad y de San Sergio (del siglo XV-XVIII) de Sergiev Posad son Patrimonio de la Humanidad. También, y me parece más relevante, es centro espiritual de la iglesia ortodoxa.

Visita en tren a Sergiev Posad

Visita a Sergiev Posad

Sergiev Posad

En las iglesias dentro sólo se puede hacer fotos en dos. Una de ellas nos recuerda bastante al interior de las vistas en el Kremlin.

Interio de Sergiev Posad

Visita en tren a Sergiev Posad

Muy bonito, pero de verdad que el tiempo no acompaña, así que en cuanto acabamos el tour rápido, nos vamos a la estación a coger el tren express (1h3min) a Moscú.

Visita en tren a Sergiev Posad

El plan es ir a comer a Elki-polky en la calle Arbat, para la cual nos toca caminar (imposible encontrar la salida de metro de Arbat) y aun así ni lo encontramos. Así que acabamos comiendo en el mismo lugar que ayer, MyMy, que hay también en la calle Arbat. No está mal, más seco que lo de ayer. Y sin wifi.

De ahí nos vamos caminando bajo la incesante lluvia hasta la catedral de San Salvador. Es muy grande y por dentro, aunque sigue el estilo de las que ya hemos visto, es quizás más luminosa, o pastelosa. Me gusta. En el centro hay algo de mármol que no sabemos qué es pero es enooorme. Pero no se pueden hacer fotos dentro.


Son las 17 pasadas y hace de perros. Así que metro y al hotel, donde nos vuelven a recibir con una bandejita de té de lo más rica.
¡Mañana, palacio de madera!

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2 comentarios:

  1. Excelente! Ya lo visitare!
    Hermoso relato y fotos.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias! Me alegro de que te haya gustado y te hayas molestado en comentar.

      Un saludo!

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