Un día en Amsterdam

Hoy es el primer día de visitas por Ámsterdam con la peque.

Intentamos levantarnos pronto pero sus horarios de sueños y siestas condicionan nuestra salida del apartamento.

No pasa nada, hemos elegido Amsterdam como nuestro primer viaje en familia porque queremos pasear tranquilamente por la ciudad, sin necesidad de ver todo y entrar en todos los sitios.


Frío, viento y lluvia en nuestro primer día en Amsterdam


Dejamos el apartamento dispuestos a conocer Amsterdam pero hace mucho frío, más del que esperábamos.

Vemos nuestro primer canal, que diría que es de los canales más bonitos de Ámsterdam.

Un día en Amsterdam

Está enfrente de la casa de Ana Frank, donde ya hay una cola de acceso considerable.

Pasamos por la Westerkerk, la iglesia cuyas campanas oímos desde nuestro apartamento.

Amsterdam con niños

Y es ahí cuando empieza a diluviar. Se levanta un fuerte viento, el cielo se cubre y en menos que canta un gallo estamos congelados de frío y luchando por avanzar sin calarnos.

Nos resguardamos un momento bajo el toldo de una tienda y decidimos modificar nuestra ruta: la primera parada sería el Primark de la avenida Dam.

Allí entramos a comprar un abrigo algo más cálido, una bufanda grande para poderme tapar yo y tapar a la peque en el portabebés, un gorro... y aprovechamos para darla de comer también.

Cuando salimos ya no llueve, pero sigue haciendo frío. La lluvia nos acompañaría de manera intermitente durante todo el día en Amsterdam.

Volvemos a la plaza Dam, el mejor lugar de partida para poder visitar Amsterdam en un día.

visitar amsterdam con niños

Allí se encuentra el Palacio Real (siglo XVII), la Iglesia Nueva (donde coronan a los reyes) y el Monumento Nacional (obelisco en homenaje a los soldados muertos en la Segunda Guerra Mundial).


Paseando por el barrio rojo de Amsterdam


Caminamos adentrándonos en el barrio rojo, una de las zonas más famosas (y liberales) de todo Ámsterdam.

Al viajar con un bebé queríamos evitar esta zona por la tarde-noche (no nos parecía un lugar muy adecuado para pasear con un bebé), pero sí queríamos comprobar si es cierto todo lo que dicen que hay. Y la verdad es que lo que más vimos fueron tiendas de venta de diferentes sustancias psicotrópicas.

Llegamos a un canal justo antes de la casa de Rembrandt, un canal algo diferente a los que estamos viendo hasta ahora.

visitar amsterdam en un dia

En este punto decidimos descansar un poco: llevamos el carro de paseo de maleta, con nuestras mochilas y bolsas dentro... la peque ha estado dormida en el portabebés desde que salimos del Primark.

Entramos en una cafetería a reponer fuerzas y volver a darle de comer.

Viajando con un bebé tan pequeño (3 meses y medio) no nos queda otra opción más que adaptarnos a sus horarios de comidas.

Tenedlo en cuenta porque si sois de caminar rápido en un día en Ámsterdam podréis ver más cosas que nosotros.

Ha despejado un poco así que seguimos caminando por la ciudad, saliéndonos un poco del circuito turístico típico.

Nuestro objetivo es ver una réplica de un barco de la Compañía holandesa de las Indias Orientales.

que ver en un dia en amsterdam con niños

Se puede visitar pero no era nuestra intención, así que continuamos dirección el apartamento (estábamos a una gran distancia aún).

A la peque la vamos alternando entre el capazo (que le gusta más bien poco) y la mochila portabebés.

Saliendo del barrio rojo nos metimos por una callejuela en la que nos encontramos los famosos escaparates con las mujeres exhibiéndose... La calle llena de turistas y las paredes llenas de carteles prohibiendo sacar fotos.

Prohibiciones que muchos turistas se saltaban, motivo por el que eran recriminados por las mujeres de allí.

Entre el asombro por lo que estaba viendo (que no creía que fuera verdad, llamadme ingenua) y las llamadas de atención a los fotógrafos clandestinos, intentamos salir lo más discretamente de allí. Y cómo no, ocurrió lo que tenía que ocurrir: nuestra pobre hija se hartó de estar en el cochecito y comenzó a berrear haciendo gala de unos grandes y sanos pulmones.

Por un momento nos convertimos en el centro de atención de la calle...

Suerte que no quedaba mucha calle por recorrer. En fin... situaciones embarazosas con bebé, parte uno.


Visitar el museo de Van Gogh


Hoy vamos a comer pronto porque por la tarde tenemos una visita que me hace especial ilusión: el museo de Van Gogh.

Si sólo vais a estar un día en Amsterdam es muy probable que este museo no entre en vuestros planes.

museo de van gogh para niños

A mi me gusta mucho Van Gogh (confesaré que visitamos el museo d'Orsay solo por ver sus cuadros) así que no nos lo podíamos perder.

Las entradas las habíamos adquirido previamente por internet.

Tomamos un tranvía que nos dejó a pocos metros de la entrada del museo. Volvía a llover.

Estuvimos casi hora y media dentro del museo y, qué decir. Quedé maravillada. Para mí ha sido todo un sueño hecho realidad recorrer el museo de Van Gogh.

Al salir llueve de nuevo, pero nos da tiempo a hacer una foto a la fachada del Rijksmuseum. Este museo alberga obras increíbles pero... a mi me gustaba Van Gogh, y teníamos claro que no íbamos a visitar ambos museos.


Museo de las flores de Amsterdam y alrededores


De nuevo tomamos un tranvía hasta el mercado de las flores. Llegamos rozando las 17:30 y muchos de los puestos están recogiendo ya, a pesar de que aún queda un rato para que anochezca.

Compramos unos bulbos de tulipanes (que 6 meses después florecieron) e imanes. El mercado es un gran lugar para comprar souvenirs y una visita imprescindible si visitas Ámsterdam en un día.

visitar el mercado de las flores en amsterdam

Como habíamos comprado un bono de 24h de tranvía decidimos sacarle partido y continuamos moviéndonos por la ciudad con él.

Ahora nuestro destino era la plaza de Rembrandt, en donde se puede pasear entre los personajes del famoso cuadro "Ronda de Noche".

un dia en amsterdam

Ha salido el sol así que decidimos alargar el día y visitar la Beginhof, pero nos lo encontramos cerrado. Por mucho que mejore el tiempo, Ámsterdam mantiene sus horarios diarios.

Regresamos al apartamento y por el camino compramos una pizza en una pizzería al lado de nuestro alojamiento: La Perla.

Con una pizza deliciosa y a un buen precio ponemos fin a nuestras visitas en un día en Amsterdam.





 
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